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| El superior general de la Compañía de Jesús, Adolfo Nicolás
(izquierda) y el coordinador general de la Federación Internacional de Fe y
Alegría en la inauguración del Congreso en la casa de retiros Víctor Blajot. RUBÉN RODRÍGUEZ |
El nuevo desafío para Fe y Alegría y su proyecto de educación inclusiva es la
misión en las fronteras donde todavía prevalece la pobreza excluyente y las
culturas marginadas, aseveró el superior general de la Compañía de Jesús,
Adolfo Nicolás, en la inauguración del 43 Congreso de Fe y Alegría que se
desarrolla en Cochabamba.
El jesuita añadió que las fronteras son los lugares de mayor necesidad y, por
lo tanto, urge una planificación apostólica.
Puntualizó que las “fronteras sociales” son visibles a través de la pobreza y
que las “fronteras generacionales” obligan a definir estrategias de “cómo
educar en el siglo XXI” porque el modo de relacionarse con los jóvenes ha
cambiado.
Fe y Alegría trabaja con espíritu de frontera, con una educación inclusiva y de
promoción social con proyectos de interculturalidad, con grupos de movilidad
humana (migración) y con jóvenes en situación de riesgo.
Según Nicolás, la educación inclusiva “es la puerta de entrada a la formación
humana, necesaria hoy en día que vivimos en una pluralidad y diversidad mucho
más explícita y dramática.
“Necesitamos estar abiertos a la diferencia individual como colectiva, a la
diversidad de culturas y religiones para que todos y todas se sientan acogidos
con dignidad”, precisó.
La autoridad mencionó la necesidad de estar presentes en México, por ejemplo, y
destacó la presencia de Fe y Alegría en África (Chad), España e Italia. También
calificó de extraordinario el servicio realizado por Fe y Alegría como una
posibilidad nueva para los escolares.
Con tono familiar y grato sentido del humor Adolfo Nicolás se dirigió a los
representantes de 19 países donde está presente Fe y Alegría, y en los que se
desarrollan experiencias exitosas de educación inclusiva como por ejemplo con
niños en situación de riesgo, con grupos de indígenas originarios, niños y
niñas con discapacidad y sectores sociales excluidos por su pobreza.
SERVICIO Fe y Alegría es -según el sacerdote jesuita- la mejor iniciativa como
servicio educativo en las comunidades donde trabaja y “sin crear dependencia”.
El máximo representante de los jesuitas destacó la obra de Fe y Alegría
vinculada a la Compañía de Jesús y destacó que ha llegado a tener
características de Red Internacional con la colaboración de otras
congregaciones religiosas y miles de personas laicas.
Fe y Alegría es una institución pionera en el trabajo en red apostólica y
gracias a ello tiene un enorme potencial educativo.
Esta institución ofrece una gran variedad de programas federativos de alta
calidad que ayudan a mejorar y diversificar la oferta educativa en todas las
unidades de Fe y Alegría.
Nicolás
mencionó como problemáticas actuales la ecología, la migración y los complejos
tejidos de redes a través de la cuales se relacionan las personas, esto
revoluciona el acceso a la educación.
Al servicio de los pobres
El jesuita Adolfo Nicolás fue elegido como el trigésimo Prepósito
General de la Compañía de Jesús el 19 de enero de 2008.
Su servicio a los pobres y oprimidos fue parte de su primera homilía como
Superior General.
El 15 de septiembre de 1953 comenzó su vida religiosa entrando como novicio en
Aranjuez (España). Posteriormente terminó los estudios de Filosofía en Alcalá
de Henares. Se trasladó a Tokio en 1961, donde terminó Teología y fue ordenado
sacerdote el 17 de marzo de 1967 con 30 años de edad. Entre 1968 y 1971 estudió
Teología Sistemática y obtuvo el doctorado en Teología en Roma, en la
Pontificia Universidad Gregoriana. En 1971 vuelve a Asia, donde estuvo cuarenta
y cuatro años.
EN BOLIVIA A finales del siglo XVII comenzó la creación de las misiones
jesuitas en Bolivia, esencialmente en las regiones de Chiquitos, al norte de
Santa Cruz de la Sierra, y en Moxos, ubicado en el departamento del Beni.
Opiniones.
Antoine Berilenger
Chad
Fe y Alegría consolidó escuelas en 25 comunidades para niños y niñas de zonas
empobrecidas y áreas rurales.También se abrió espacio para los que padecen
discapacidad. El desafío es lograr apoyo gubernamental para la educación.
Jackeline Rodríguez
Panamá
Llevamos adelante programas educativos con los grupos indígenas Ngobe-Buglé y
en su mayoría con mujeres. Son cinco años de experiencia en cuatro provincias
de Panamá, destinadas a la promoción social.
Fernando Paz
Guatemala
Trabajamos con grupos originarios de las comunidades Maya Quiché y Maya Chorti.
Estamos presentes 25 años en las escuelas del área Quiché donde hemos tenido
una experiencia de punta de interculturalidad.
José Luis Mingo
Ecuador
Desde hace años llevamos adelante la educación para el trabajo con personas con
distintos tipos de discapacidad. También hemos arrancado con procesos
inclusivos pensando en jóvenes con escolaridad inconclusa.
Ambroise Dorino
Haití
Fe y Alegría es muy joven en Haití, seis años, e incluir a los pobres en el sistema
educativo ya es un avance. En los barrios hemos consolidado centros móviles
para llegar a las zonas marginales. En dos años hemos dado formación a más de
3.000 jóvenes.