Ruth Maigualida Castro, pediatra
“Soy incondicional
con el centro, el equipo y los profesionales que trabajamos aquí somos
maravillosos, somos personas con características diferentes al común, tenemos
mucha vocación de servicio, tanto como los fundadores, como los que trabajan en
la parte administrativa y gerencia, esto se puede apreciar en el mantenimiento
y cuidado de las áreas. Todos estamos abocados en prestar un mejor servicio y
una buena atención ya que siempre está el deseo de hacer las cosas bien y
seguir el camino de la excelencia”, expresa la doctora Ruth, quien el día de la entrevista le celebraban su cumpleanos en el centro de salud.
Ruth
es egresada de la UCV con postgrado en pediatría del Hospital Universitario de
Caracas, además tiene formación en trastornos del neurodesarrollo.
Desde
que estudiaba primer grado en el colegio se sentía atraída por la medicina pues
fundó la cruz roja en su aula. “Nací con las ganas de tender la mano, ayudar a la
gente y curar enfermedades”, asegura la pediatra.
Cuando
comenzó sus estudios en medicina pensó que escogería psiquiatría porque le
interesaba mucho la dinámica de personalidad. Luego pasó por obstetricia donde
ayudó en varias labores de parto, sin embargo, asegura que casi se desmayó asistiendo
en los primeros y finalmente escogió pediatría. “Es demasiado especial trabajar
y aprender de los niños, es una fortuna, no hay nada que te enseñe más que ver a
un niño crecer y no hay nada que te permita ayudar más en la educación de la
familia que atender niños”, agrega Ruth.
Uno
de sus maestros la introdujo en el área de la neurología pediátrica,
específicamente en los trastornos del neurodesarrollo que son las desviaciones
del desarrollo de los niños, cuyo cuidado permite que un niño crezca y sea más
competente en la vida.
Comenzó
a trabajar en el Centro de Salud Santa Inés hace 16 años, para ella fue suerte
que se contactaran con ella solicitando su servicio en pediatría. “Llegó en un
momento de mi vida en el que necesitaba retomar la práctica de la pediatría regular
del niño sano”, relata la doctora. Empezar a trabajar en el centro fue algo nuevo
y divertido para ella ya que no había hecho pruebas psicotécnicas
anteriormente.
Trabajar con niños es una fortuna
Brinda
apoyo en educación para un mejor desarrollo y una mejor calidad de vida de los
niños y adolescentes que asisten a su consulta. “Este lugar educa y enseña,
derrocha valores y principios y las personas son amables y atentas”
También
trabajó en otros centros pero abandonó la labor hospitalaria pública, aunque
contribuye con el servicio de neuropediatría del Hospital Universitario en la
formación de sus estudiantes.
“Todos
los días de mi ejercicio en Santa Inés son múltiples cuentos y experiencias
positivas. El trato de la gente, la camaradería que hay entre el personal. Los
quiero muchísimo, son mi familia, que a pesar de que no es consanguínea es una
familia del alma, de lo cotidiano, del día a día”.
Se
considera una persona muy versátil, amante de los deportes al aire libre, indispensables
para ella. Lee muchísimo y le gusta mucho escuchar música, se considera alguien
muy musical y un ratón de museo ya que le fascina cualquier manifestación del
arte.
Entrevista
y fotos Julia Andrea Herrera López