martes, 20 de junio de 2017

LAS ENFERMERAS DE SANTA INÉS SE DISTINGUEN POR SUS VALORES

Orgullo de la enfermería

A las enfermeras de Santa Inés las distingue su buena presencia y el trato amable, a pesar de cualquier adversidad. Se destacan por cumplir su deber pero con ese valioso agregado que es el trato humano.

Siempre impecable

Omaira Andrade nos cuenta que hace alrededor de seis años, llegó al Hospital Cardiológico Infantil a introducir sus papeles pero como para entrar le exigían hacer cursos formativos y el horario libre era el nocturno no tomó el cargo, pero allí le comentaron que se acercara al Centro de Salud Santa Inés UCAB (CSSI). Al presentarse en la recepción le dijeron, que por el momento, “No había chance”, pero dejó su currículo. Al cabo de un año la llamaron y ya suma cuatro años en el Centro.

“Cuando se comunicaron conmigo, yo tenía dos trabajos, uno en el Oncológico del Cementerio y otro en la Clínica Popular del Paraíso. Pensé que la llamada era de la Clínica Ávila (donde también había metido papeles) hasta que Humberto Saturno de Recursos Humanos precisó que hablaba desde Santa Inés y empecé aquí”.

Omaira estudió Enfermería en la sede principal de la UNEFA en el 2007, y enfatiza que en ese tiempo la calidad formativa era de calidad. Escogió esta profesión porque “Siempre  me llamó la atención atender a la gente necesitada para brindarles mi apoyo. La enfermería no es una carrera fácil, se necesita dedicación y tiempo. Hay que tener paciencia para tratar con los pacientes, pues el mismo significado de la palabra lo precisa”.

Actualmente cumple sus funciones en el servicio de cardiología, estuvo anteriormente dos años y siete meses (así de contados) en gastro y al llegar pasó por Radiología cuatro meses. “A mí me gustan todos los servicios, y me adapto fácil a cualquiera. Recuerdo que cuando llegué al servicio de Gastroenterología, trabajaba allí una compañera llamada Evita (ella ya no está aquí) y porque era nueva no me dejaba tocar nada. Una vez quise prender el monitor del equipo y me dijo que no pues primero debía leer el manual de uso  (que estaba en japonés). Al principio pensé que era una mala persona pero luego resultó ser una excelente compañera y amiga”.Cada vez que recuerdo ese momento me da mucha risa”, y Omaira sonríe.

Le gusta el ambiente de Santa Inés. Le encantaría que creciera y pudiera ofrecer más servicios y especialidades, pero que siempre conservara la mística, a pesar de recibir más usuarios, y para ella, lo máximo sería contar con un resonador magnético. Dice sentirse en familia pues en  el equipo reina el compañerismo y la solidaridad y está muy agradecida con la institución.

Alegrías

Omaira tiene una hija de 17 años que va a ingresar en la UCAB para estudiar psicología. “Estoy emocionada porque va a formar parte de la universidad”. También tiene un varón que estudia segundo grado. “Hay que cuidar a los hijos”, dice seriamente. De los oficios de la casa lo único que le gusta es la cocina. Y como es llanera de nacimiento, en Navidad va a Guanare a visitar a su abuela materna. La dejamos para que esta bonita enfermera siga cumpliendo su oficio con la suavidad que la caracteriza.


Fotografía de Jesús Campos (Gerencia de Proyectos y Comunicaciones del CSSI)
Entrevista María Fernanda Mujica Ricardo



jueves, 8 de junio de 2017

OTRA PSICÓLOGA COMUNITARIA DEL PARQUE SOCIAL UCAB

Giscel Villegas, psicóloga de la UPLA

“Entramos para aprender y salimos para servir”

“Desde estudiante formé parte de la Unidad y del Parque Social, hice pasantías y fui becatrabajo en Proyección a la Comunidad”, cuenta la joven psicóloga Giscel Villegas, quien es egresada de la UCAB.



Fue becatrabajo en Proyección a la Comunidad del Parque Social UCAB


Ella asegura que el equipo humano es lo más valioso que tiene la Unidad de Psicología Padre Luis Azagra S.J. (UPLA), que todos son profesionales muy preparados y que tienen diferentes puntos de pensamiento, lo que les permite nutrirse muchísimo entre ellos mismos.

Define el trabajo del Parque Social como un trabajo de servicio: “Nos centramos mucho en la persona, en que somos seres humanos y tratamos de que la atención al paciente sea personal, nos preocupamos por su quehacer cotidiano para  relacionarnos con ellos. Somos personas que trabajamos para personas”, expresa Villegas.

Dió clases en la escuela de Psicología y actualmente está enfocada en su labor en la Unidad y en culminar el Postgrado en Clínica Comunitaria en el campus ucabista. Se inició como psicóloga en la UPLA,  el 1 de septiembre de 2015, y dice sentirse “muy agradecida” por tener esta oportunidad.

El encuentro con las comunidades y el poder prestar un servicio a una población que lo necesita es lo que más motiva a Giscel a trabajar. Agrega que le gratifica mucho el hecho de que los pacientes le agradezcan por dedicarles su tiempo, y admira el compromiso de los pacientes con la Unidad.


La fotografía es uno de sus pasatiempos favoritos



El puente que une realidades

Villegas relata que la visita en abril de 2014 del Padre Adolfo Nicolás (Padre General de la Compañía de Jesús para esa fecha) al Parque Social P. Manuel Aguirre, SJ, la marcó sobremanera cuando citó la simbología de la pasarela UCAB-Parque Social y viceversa, que es la conexión entre dos mundos, y opina que debería haber muchos más puentes como éste en Venezuela. Y que justamente, esta relación es parte del trabajo que hacen unir las realidades del mundo universitario con el trabajo social que se hace en el Parque Social UCAB y las comunidades.

“Somos un sector privilegiado y hay un país y otras personas que necesitan el servicio que nosotros podemos brindar”, finaliza la joven psicóloga.

Giscel admite que le encanta la lectura, le apasiona la fotografía y en su tiempo libre trabaja con proyectos fotográficos.


Entrevista y fotografías: Julia Andrea Herrera López

jueves, 1 de junio de 2017

LUZ ANTOLINEZ, INTERNISTA DE SANTA INÉS ESTIMA LA ÉTICA DEL CENTRO

Luz Antolinez defiende la buena alimentación
         
La calidad de Santa Inés se ha mantenido gracias al trabajo en equipo

Siempre sonreída para sus pacientes

Luz Antolinez es egresada de la UCV, suma dos postgrados, uno en Medicina Interna en el Hospital General Dr. José Ignacio Baldó también conocido como Hospital “El Algodonal” y el segundo en Medicina Familiar en la Universidad de Oriente.

Debido a que le gusta el trato con el ser humano, conocerlo y establecer una relación médico-paciente adecuada escogió sus especialidades. “Se conoce más de la enfermedad con el interrogatorio al paciente que a través del examen o evaluación física”, asegura la bella doctora.

Comenzó en el CSSI a través de una convocatoria en prensa cuando se inauguró el Centro. No fue seleccionada en el primer equipo de médicos pero le propusieron trabajar en la sede de La Pradera. Ella esperó hasta que la volvieran a llamar porque quería era trabajar en Santa Inés UCAB.  

“A la convocatoria asistí con aproximadamente otros 300 postulantes, en donde presentamos una serie de pruebas, y entre nosotros comentábamos que si nos iban a mandar para la luna porque fue muy exigente el criterio de selección”, relata Antolinez.
Se siente muy comprometida con Santa Inés. Señala que aquí lo más importante es el paciente y el trato para con ellos pues el objetivo es que se sientan bien atendidos en todos los sentidos, y comenta que esto se ha mantenido a lo largo del tiempo.

Como pasatiempo, se considera “cocinera de corazón” ya que desde su experiencia personal asegura “que lo que comes determina tu salud” y desde hace siete años se ha dedicado a estudiar la influencia de la alimentación en el cuerpo humano y, cada día está más convencida que la prevención de las enfermedades comienza con una adecuada alimentación.

Trabajó en el servicio médico de la Alcaldía Sucre del que está jubilada, sin embargo, le tiene mucho cariño y lo recomienda ampliamente ya que “es una maravilla”.

Le encantaría seguir trabajando en Santa Inés y seguir celebrando más años junto al Centro, el que en septiembre de este año celebrará 18 años de fundado.

Con Julia, la estudiante que hace la Ley de Servicio Comunitario

Fueron justamente las formas de trabajar asentadas por la gerente general, María Matilde Zubillaga y el director médico Carlos Paradisi (ambos fallecidos), pioneros del Centro que la motivaron a trabajar en el CSSI. También recuerda con mucho cariño a Rafael Romero (también fallecido), jardinero de las áreas verde del Parque Social quien le tenía mucho afecto a Santa Inés. Afirma que el nivel de entrega y de estímulo de estas personas fue lo que hizo crecer al Parque Social y esa calidad de servicio con humanidad se ha contagiado a los equipos y al personal actual.

Entrevista y fotografías: Julia Andrea Herrera López