viernes, 2 de diciembre de 2016

FÉLIX VILLAMIZAR, EL ENDODONCITA DE SANTA INÉS UCAB

Cumplió10 años de servicio

Félix Villamizar valora la misión del CSSI

“Mantener la buena disposición y atención a los pacientes es lo más importante”, expresa el especialista en Endodoncia del Centro de Salud Santa Inés.

Para Villamizar la cordialidad laboral es muy importante

Recuerda que su relación con la UCAB se la debe a la recomendación que tuvo del señor Julio Sánchez, quien era el Jefe de Vigilancia y que gracias a el, comenzó a trabajar en el Centro de Salud Santa Inés La Pradera en la Vega en el 2003. Tres años después, fue contratado por el CSSI de Montalbán donde actualmente le fue otorgado el botón de reconocimiento por 10 años de servicio ininterrumpido.

Villamizar asegura que lo que hace diferente al CSSI de otros centros es su visión como institución, además de la cordialidad y confianza que ofrecen los gerentes en la parte administrativa y gerencial, ya que existe una buena comunicación y empatía con el personal para brindar la mejor calidad y servicio a los pacientes. Añade que la atención que ofrece el Centro se ajusta a las necesidades de la comunidad y se caracteriza por su buena disposición, materiales de primera calidad, excelentes profesionales y precios accesibles.

Valora mucho el ambiente laboral en el Centro, considera que es como trabajar en familia por la compenetración del personal ya que siempre están abiertos a sugerencia y recomendaciones, además de la buena comunicación y confianza. El joven profesional labora en total armonía con su asistente dental. También trabajó en el Hospital San Juan de Dios por 10 años y atiende su consulta privada en el CCCT.

 El endodoncista, especializado en la UCV en el año 2008, opina que tiene un compromiso moral con Santa Inés y agrega también que lo que le motiva a seguir viniendo “Es mi agradecimiento al CSSI porque me ha permitido crecer como profesional y de alguna forma trato de retribuirle lo que me ha dado”, expresa.

El odontólogo resalta la importancia de Santa Inés de mantener su visión y misión a pesar de las dificultades que vive el país. “Ha seguido creciendo y continúa haciendo lo mejor posible para brindarle la mejor disposición, atención y servicios a la comunidad”, afirma.

Entrevista y fotografías: Julia Andrea Herrera López

viernes, 25 de noviembre de 2016

NUEVO GERENTE DEL CSSI UCAB

Crecen proyectos en el Centro de Salud Santa Inés UCAB


Carlos Torres cumplió seis meses como gerente de Proyectos y Comunicaciones

“Cada día, la Universidad ha ido ampliando su impacto dentro de las comunidades y CSSI no ha sido la excepción", así opina el nuevo gerente de Comunicación y Proyectos del Centro de Salud Santa Inés (CSSI-UCAB) quien es egresado de la escuela de Letras, con una especialización en Publicidad de la Universidad Católica Andrés Bello.

Carlos Torres expresa que desde su vida estudiantil en la Universidad se vio ligado al Parque Social debido a su interés en el ámbito de Responsabilidad Social Empresarial. “Los profesionales estamos llamados a terminar de formar al país, sobretodo en este momento”. Fue profesor de Castellano y Literatura durante mucho tiempo en colegios que estaban en las periferias y resalta que la educación es el único camino para superar la crisis que tenemos, no solo con la educación formal, sino también con la ética y el fortalecimiento de los valores. También se formó en el Teatro UCAB bajo la dirección de Virginia Aponte, integra el grupo de egresados “Agoteatro” y es productor independiente. Trabaja en Santa Inés desde el 4 de julio de 2016 y su labor consiste en evaluar, planificar y gestar nuevas estrategias y proyectos para ser aplicados en el CSSI-UCAB.

Proyectos
Desde que se activó en el cargo, ha agilizado las plataformas en redes sociales y publicidad de contenido institucional del CSSI-UCAB. Santa Inés participó en el décimo segundo Fondo de Inversión Social de Venezuela Sin Límites (VSL), en el cual se obtuvo el apoyo para el financiamiento de nuevos proyectos. Inició un proyecto con la embajada de Japón para la adquisición de un nuevo equipo médico de imagenología y responderá en nombre del CSSI a la convocatoria del Fondo de Inversiones Latinoamericano para el apoyo a la ampliación de la estructura física del Centro.

Se están probando cambios y nuevas estrategias comunicacionales en las salas de espera de Santa Inés UCAB, que consisten en impulsar los mensajes de contenido audiovisual institucional para poder desarrollarlo y así poder convertirlo en un canal de televisión (CSSI-TV), en donde se transmitan cortos de carácter motivacional, contenido de salud, videos musicales e institucionales que informen acerca de Santa Inés.

La idea a futuro es crear un enlace con la escuela de Comunicación Social de la UCAB, especialmente con el departamento de Audiovisual, para emprender este proyecto de CSSI-TV, donde se diseñe una programación dedicada a la salud que sea elaborada por los mismos estudiantes de la universidad.  Esto brindaría la oportunidad de crear un espacio interesante y abierto para los estudiantes que deseen participar en el voluntariado y cumplir con su labor social.

A su vez, este proyecto puede servir de impulso para la venta de publicidad, el cual serviría como otra fuente de autofinanciamiento que ayudaría a la búsqueda de recursos y fondos para los distintos programas que ofrece el CSSI, como los Fondos Solidarios de Apoyo al Paciente.

Entrevista: Julia Andrea Herrera López

Fotografía: cortesía de Marianella De Farías de Atención al Paciente del CSSI.

lunes, 21 de noviembre de 2016

LAS HERMANITAS DE LOS POBRES ANTE LA GRAN CRISIS DE SALUD


Las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía ante la gran crisis de salud en Venezuela

TODO POR JESÚS

“Vengan benditos de mi Padre, reciban el Reino, porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, anduve forastero y me dieron alojamiento, estuve enfermo y me visitaron…” (Mt 25, 35-36).

Somos una Congregación que nació hace 127 años en nuestra Patria, cuya misión es “trabajar en la extensión del Reino de Dios mediante la asistencia a los pobres y el cuidado de los enfermos en hospitales y demás instituciones de beneficencia, y la educación cristiana de la niñez y de la juventud carentes de los suficientes recursos económicos… (Constituciones HPM, Nº2). Por tanto, las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía no somos una mera Institución de prestación profesional, sin fines de lucro, sino que buscamos hacer visible los valores del Evangelio, de promover la salud, curar, sanar a los pobres, enfermos y necesitados (Cf. Constituciones, Nº40).

Empezamos por recordar que la Organización Mundial de la Salud ha puesto en marcha la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y se compromete a trabajar codo a codo con sus asociados de todo el mundo para alcanzar estos nuevos objetivos. La Agenda, que retoma los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), tiene un alcance y una ambición sin precedentes. Se mantienen algunas prioridades como la erradicación de la pobreza, la salud, la educación, la seguridad alimentaria y la nutrición, pero se establece además una amplia gama de objetivos económicos, sociales y ambientales y se prometen sociedades más pacíficas e inclusivas.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 83 manifiesta que “La Salud es un derecho fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios. Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así como el deber de participar activamente en su promoción y defensa, y el de cumplir con las medidas sanitarias y de saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la República”.

Como responsables de la dirección y administración de cuatro hospitales católicos en el país, el primero de ellos fundado por el Padre Santiago Machado el 22 de abril de 1888, en Maiquetía, ante la situación grave de salud en Venezuela manifestamos nuestra
preocupación, pues cada día se nos dificulta hacer realidad nuestra misión ya que es casi imposible adquirir reactivos, medicamentos para tratar todas las patologías, medicamentos indicados en protocolos de tratamiento para quimioterapia, insumos médicos quirúrgicos, equipos especializados para la atención integral de los pacientes, la paralización de equipos de diagnóstico por falta de aprobación de divisas preferenciales, las fallas constantes de electricidad y agua, la dificultad de adquirir los alimentos para suministrar una dieta adecuada a los pacientes, mantenimiento de estructuras, los deberes formales y laborales y la acentuada escasez de recursos profesionales.

Si nos referimos a las trece Casas Hogares donde se acogen Adultos Mayores, hermanos en situación de calle y niñas en condiciones no favorables para su sobrevivencia y estudios -la mayoría de escasos recursos-, vivimos la impotencia de no poder adquirir los alimentos necesarios por la escasez y por lo costoso de los mismos; es una odisea encontrar los medicamentos y, para hacer efectiva la nómina de los trabajadores que prestan su servicio en estas Casas, tenemos que hacer esfuerzos inmensos ya que las limosnas no alcanzan. Consideramos que este derecho a vivir una vejez plena se está violando porque el Estado, quien tiene la obligación, no facilita ni apoya la atención a nuestros mayores. Nos sentimos solas en esta misión porque la familia en muchos casos no puede aportar lo necesario para la manutención de sus mayores. Por Providencia de Dios es que nos mantenemos activas en el servicio, confiando en personas que generosamente comparten hasta de lo poco que tienen para mantener la Obra de caridad. No así sucede con muchos mayores pobres que están desamparados y abandonados a su suerte en este país y la de tantos hermanos de calle que padecen hambre, desprotección y desamparo.

Nos indigna saber que, a pesar de haber vivido en los últimos años la mayor abundancia petrolera de nuestra historia, hoy nuestra misión de atención a los más pobres y vulnerables es mucho más demandante y urgente, y la llevamos a cabo cada día en medio de las más grandes limitaciones, sin poder acoger más adultos mayores en nuestras Casas Hogares porque no tenemos cómo alimentarlos. Esto significa que la tan anunciada lucha contra la pobreza y opción por los pobres de quienes han administrado los recursos, no ha pasado de ser una propaganda ideológica y utilización de los pobres para sus intereses. Nuestros pobres merecen respeto. Sin embargo, creemos en la conversión y cambio de vida, confiamos que este pecado estructural que estamos viviendo, que está ocasionando hambre, sufrimiento físico y desequilibrio emocional en muchos venezolanos, pueda revertirse con la conversión del corazón de los operadores políticos, y se inaugure un auténtico diálogo y concertación de todos los actores para recuperar nuestro país.

Como servidoras de la salud pedimos al Gobierno Nacional agilizar todos los procesos para los trámites de importación nacional, equipos, insumos, materia prima para los medicamentos y reactivos, servicios básicos y alimentación, así como también facilitar la
compra de alimentos y medicinas a precios justos para nuestras casas Hogares, y velar por todos los mayores que se encuentran en la calle o están en sus hogares sin la debida atención, por la tragedia de pobreza a la que hemos llegado en nuestro País; igualmente pedimos que a todo Centro de salud pública se le faciliten todos los insumos y equipos necesarios para que nuestro pueblo no sufra más este calvario de muerte y sea atendido con la dignidad que se merece. Igualmente urge un corredor humanitario en alimentación y salud para que no se sigan perdiendo vidas tan necesarias para la reconstrucción y futuro del país.

En medio de tanta precariedad renovamos nuestro compromiso de seguir sirviendo a nuestros hermanos enfermos y Adultos mayores en situación de pobreza, con integridad, calidad, caridad y respeto, a ejemplo de nuestra fundadora Madre Emilia de san José que se identificó por su compasión, solidaridad y entrega a los enfermos, y con la mística de nuestro Padre Fundador Santiago Machado, quien en la inauguración del primer hospital en Venezuela dijo: “Nos sentimos entusiasmados al poder enjugar lágrimas, aliviar dolores, estancar sangre y hacer menos amargos los días de infortunio de nuestros enfermos”. Ante las situaciones de dolor y pobreza que le tocó enfrentar expresó a un pobre: “He venido porque ustedes también son hijos de Dios y venezolanos que me duelen a mí porque son parte mía y por quienes yo tengo que luchar”.

Como a ellos, nos duele nuestro país, nos duelen nuestros hermanos. Queremos seguir dando nuestro aporte en las diferentes obras de educación, de servicios de salud, de acogida y rehabilitación de tantos hermanos que se encuentran en la calle por diversas razones de pobreza y abandono.

Queremos seguir firmes con la certeza de que Dios nos acompaña en esta hora tan dura y que vendrán tiempos de resurrección porque la Luz prevalecerá sobre las tinieblas, la Vida sobre la muerte, la Justicia sobre las injusticias y la Paz sobre la violencia. Auguramos con la ayuda de Dios que en un tiempo no muy lejano las diferentes fuerzas políticas del País y el pueblo puedan buscar juntos el camino de recuperación de nuestra Patria. Oramos a Dios Padre, y pedimos la intercesión de nuestra Madre y Patrona, María de Coromoto, nos concedan la fortaleza que necesitamos para recuperar la dignidad de hijos de Dios en este bello territorio.


Noviembre de 2016